martes, 27 de julio de 2010

El cielo se nos cae encima


Un desastre. Pura y simplemente. Así es como se puede definir esta obra. Porque a simple vista será igual, dado que los dibujos son los mismos, pero la falta de Goscinny se nota totalmente. Y a los fans, después de más de treinta álbumes no nos engañan tan fácilmente. 

Y es que nada más acabar el álbum es para soltar un "¿pero que cojon** me estás contando" al más puro estilo 'Los Hombres de Paco'.

En realidad, la idea principal puede ser buena. Si está bien utilizada, claro. El único miedo de los galos, que se les caiga el cielo encima parece que va a cumplirse. Pero es que si por cielo nos ponen una nave en forma de esfera pilotada por un extraterrestre que parece un Teletabbie, y nos sacan a una cuadrilla de supermanes con la cara de Arnold Schwarzenegger (y lo he tenido que buscar en google para copiarlo) pues no hay idea que valga. Que ya somos mayorcitos para eso.

Sin apenas presencia romana, apenas en el final de la historieta, y con la intervención de los extraterrestres, el álbum queda vació. Parece que estas leyendo Astérix, pero lo que estás leyendo es como mucho medio Astérix (y lo digo por los dibujos). Y es que Uderzo entre las dedicaciones a Walt Disney, el Teletubbie, los clones Supermanes y los combates intergalácticos, como si esto fuera 'La Guerra de las Galaxias' consigue echar a perder toda la esencia de Astérix. 

Siempre se podrán salvar algunos "gags" y escenas graciosas, pero nunca serán recordados. 

Pegalé, Obélix.

Ni siquiera el comienzo es normal. Astérix y Obélix están cazando jabalíes y todos están paralizados. Al volver a la aldea todos los habitantes también lo están, excepto Paroramix.  
Y tras divisar la bola-ovni (que por cierto, que mal gusto), aparece nuestro Teletubbie favorito, un tipo llamado Karh Tun (parece nombre de babilonio no de extraterrestre), que nos desvela que la paralización se debe a la gravedad de su bola-ovni. Como era de esperar luego aparece otro extraterrestre, el malvado comosellame. La pelea con Obélix es la que carga a sus jabalíes una buena escena, recordando un poco a lo de siempre.

El teletubbie
En resumen: Perdida toda la esencia de este cómic, metiendo personajes que no pegan ni con cola, y una historia que no engancha. Que suerte que los galos no se acuerden de nada. Lo que daría yo por olvidar esto.

lunes, 26 de julio de 2010

TOP 10: MIS COMICS FAVORITOS

Partiendo de la premisa de que nunca he leído cómics de los típicos superhéroes americanos, que he leído bastantes cómics españoles de las décadas de los 60-70 y que me encantan los gatos, aquí va mi top 10 de cómics: 


martes, 20 de julio de 2010

Tintin en el Congo






Las primeras  páginas con las peripecias de Milú se me antojan muy interesantes. Y es que el perrito descubre hasta al malvado de turno. Fíjate que mientras tanto, Tintín se salva de un tiburón, pero aunque es bastante absurda la cosa, no me parece tan aburrido como Tintín en América.  Es curiosa la importancia que tiene Milú en este álbum con escenas suyas que no aportan nada en especial a la trama pero a mí me gustan mucho, porque incluyen a otros personajes, no sólo al famoso reportero. Ya podría esto haberse repetido en Tintín en América. 
 

Lo que más me fastidia del álbum es que Tintín vaya por ahí matando a los animales como si nada, fruto sin duda de la mentalidad de la época. Y muchas veces lo hace por salvar a Milú, para más inri. La vida del perro tiene tanta importancia como la vida de un mono. Otra cosa es que necesite comer, pero matar por matar. Podría intentar otros modos antes de irse a lo fácil. También se va de caza porque sí. Ni que fuera un rey del siglo XVII que se pasa el día cazando.



                                                  "Acércate, mi fiel vasallo" 

 Y otra cosa es que Tintín se deje tratar por los negros como una excelencia. Podría ser un poco más modesto y no permitir que le lleven en volandas.  Hasta repartió un sombrero de paja de la misma forma que el rey Salomón quiso repartir al bebé.  Qué curioso que en otra ocasión en que Tintín está dejándose llevar por los negros una de las caravanas esas que utilizan, vean un leopardo y dejen al reportero a su suerte. SI hubieses ido andando, Tintín, como debías de hacer.




Más adelante Tintín acaba en una misión y por una serie de acontecimientos acaba dando clase a los negritos.  En la primera versión Tintín se encargaba de contarles acerca de que su país es una colonia francesa, pero en ediciones posteriores eso se cambio por una clase de matemáticas. Por cierto aquí aparece un leopardo, que Tintín se encarga de echar a patada tras haberle hecho tragarse una esponja y beber agua. Me alegra que Milú diga “no soporta estás cacerías” en determinado momento.






Con todo, un álbum de los mejores. Y este, que es uno de los pocos que tengo en la edición pequeña de Casterman, es mucho más manejable que los posteriores de Juventud.  Además, el coloreado tiene más calidad.                                              

Tintin en America

Es curioso el hecho de que en las tres primeras páginas a Tintín le secuestren, se escape serrando la puerta (a saber de dónde saca la sierra y cómo es que en una viñeta no tiene la maleta y en la siguiente sí), se encuentre con unos policías (la policía no ha funcionado tan bien nunca y menos en esa época), capturen al malo, que en realidad sólo es un peón, el verdadero malo le dé un “boomeranazo” y se escape en la moto de los policías (que manía tiene los americanos con dejarlos todo abierto: casas, motos…). Ya el colmo fue que secuestraran a Tintín en medio de la calle, abriendo una trampilla erigida en la acera, y al lado de un policía. Venga vamos, si eso existe de verdad, entonces los ganstérs son los reyes del mundo.

Y Tíntín, que por unas y por otras se libra de todo. Puede pasar de una habitación a otra por el exterior de la ventana, ahí dando un saltito. Eso sí que es inverosímil. Después los malos le tiran al mar con unas pesas, y estás resultan ser de madera. Que casualidad y que suerte, señor Tintín. 

Bueno, que decir que los escenarios de Tintín me parecen un poco vagos, con poco detalle. Y es que menos mal que salen de la cuidad, porque tanto “te secuestro, te escapas, te secuestro, te escapas”, acaba aburriendo. Y Tintín se cae por un barranco y no se mata, como siempre. Y en vez de quedarse atrapado en una piedra que había por ahí, encuentra un camino secreto. Por dios, este chaval es más suertudo que Narciso Bello. Hasta encuentra un pozo de petróleo y todo. Bueno, el resto del álbum sigue la cosa de:

Gánster de turno: voy a matarte con algún super plan de gánster típico.

Tintín: Sorry, me libré. Soy inmortal.


Bueno, del resto no comentaré nada más, porque es básicamente lo que acabo de decir, estén en la cuidad o no. La mejor parte del cómic es cuando están con los indios, que aportan un poco de dinamismo a la persecución entre los malvados y el reportero invencible.

Tengo que releerme los otros álbumes para recordar, pero sin duda, puedo considerar este el peor  de todos. Los próximos post sobre Tintín irán con menos ironía, lo juro.

lunes, 12 de julio de 2010

Guías National Geographic: Australia.

La guía comienza con una introducción de temas generales como la historia de Australia, datos generales del sitio, cultura, etc.


Respecto a este primer apartado, destacar que lo que más me ha gustado son los dos mapas ilustrativos de la colonización, primero por el exterior de Australia, y después por el interior del continente. Ambos incluyen los nombres de los personajes que lo exploraron con la fecha en que realizaron sus expediciones. Aunque la parte de Las Artes podría estar un poco más desarrollada en vez de limitarse a ofrecer unos cuantos nombres y poco más, esta introducción es más que suficiente para quién quiera tener una idea clara y concisa de ciertos aspectos. El tema más extenso es la historia de Australia, que aunque fue descubierto por los europeos hace relativamente poco, tiene mucho que contar. Muy correcto también el apartado de la fauna y la flora, aunque a mí personalmente me hubiera gustado que tuviera un par de páginas más.


Visto este comienzo se pasa al grueso de la guía que se divide en varios capítulos, cada uno dedicado a un estado. Aparte, el principio, hay uno sólo dedicado a Sydney, sin duda la cuidad más importante del país. En este apartado se incluye un pequeño resumen del Harbour Bridge (el puente), incluyendo unos explicativos dibujos de cómo se construyó que a mí me han gustado mucho, y también información sobre como subirse. También hay unas páginas dedicadas a la Opera House incluyendo un dibujo general del interior y las curiosidades de su construcción. A mí este tipo de cosas me encantan. Cada lugar dentro del estado, aparte del texto y las fotos incluye direcciones y teléfonos dónde obtener información del servicio o lugar, o organizar una excursión.


Finalmente, tras recorrer todos los estados llegamos al apartado final: información práctica. En ella se explican resumidos los pasos para poder viajar y las mejores condiciones para hacerlo, incluyendo transportes con números de teléfono y direcciones web. También abarca cuestiones como los límites de velocidad, el horarios de los comercios (que es bastante distinto de aquí, por cierto), el límite de alcohol, medios (prensa, radio y televisión), direcciones de embajadas, dinero, fiestas nacionales, y varias cosas más que serán de ayuda para el viajero. Después ofrece una lista de hoteles con símbolos que indican su precio y servicios, ordenados por estados. Ofrece también direcciones de sitios dónde comprar productos australianos, un apartado de ocio, y un vocabulario muy básico, que apenas incluye saludos y sobre todos nombres de comidas de restaurantes.


Otros detalles:

-Los mapas están bastante bien diseñados, con referencias al texto y viceversa, y abarcan todos los estados, con planos de diversas zonas. 
-El apartado fotográfico es una de las mejores cosas de la guía: las fotos se entremezclan perfectamente con el texto y son todas muy buenas. Las vistas son impresionantes y te ayudan a hacerte una idea de cómo es aquello. 
-En cada capítulo hay unas cuantas páginas (en general dos por cada cuestión) dedicadas a algún tema concreto, como Las Olimpiadas del 2000, los vinos australianos, el criquet, el arte aborigen, los parques naturales, etc. Están muy bien para tratar algunos conceptos que no corresponden a ninguna cuidad, pero que están impresos en el carácter australiano. 
-Los mapas están bastante bien diseñados, con referencias al texto y viceversa. 
-Tiene un mapa de comunicaciones de Sydney al final de todo. 

Esta es una guía de turismo, que puede servir al extranjero pero también a los propios australianos. No incluye cuestiones referentes al día al día ni nada por el estilo, sino que se centra en los diferentes lugares del país, lo que hace que sea perfecta para conocer el paisaje australiano. Para lo demás, otro tipo de guías.

Me encantan las guías de National Geographic, y aunque su precio es un poco elevado (alrededor de veinte euros me costó) es una de las mejores guías de viajes. Yo siempre recomiendo comprar guías National Geographic.